Rejuvenecimiento Periocular en Rosario
Un abordaje integral para tratar los cambios que aparecen alrededor de los ojos, buscando una mirada más descansada, armónica y natural.
¿Qué es el rejuvenecimiento periocular?
El rejuvenecimiento periocular no es una cirugía única. Es un concepto que reúne diferentes procedimientos destinados a tratar los cambios que aparecen en los párpados, las cejas y los tejidos que rodean los ojos.
Con el paso del tiempo pueden aparecer exceso de piel, bolsas, descenso de las cejas, cambios en el volumen de los tejidos y modificaciones en la transición entre el párpado y la mejilla. Estos cambios no se presentan de la misma manera en todas las personas.
Por eso, el objetivo no es aplicar una técnica determinada, sino identificar qué estructuras están contribuyendo al aspecto de la mirada y tratarlas de manera precisa.
¿Qué estructuras pueden participar?
- Párpados superiores e inferiores.
- Cejas y región frontal.
- Bolsas grasas y volumen periocular.
- Surco lagrimal y transición párpado-mejilla.
- Región malar y tercio medio del rostro.
Una mirada no envejece de una sola manera
Algunas personas consultan por una mirada cansada; otras, por exceso de piel, bolsas debajo de los ojos o descenso de las cejas. En muchos casos, varios de estos cambios aparecen simultáneamente.
La evaluación de toda la región periocular permite comprender cómo se relacionan estas estructuras y definir un tratamiento que mantenga proporción, soporte y naturalidad.
Procedimientos que pueden formar parte
Blefaroplastia superior
Tratamiento del exceso de piel y de los cambios del párpado superior.
Blefaroplastia inferior
Tratamiento de bolsas, piel y cambios de la región inferior de los ojos.
Lifting de cejas
Reposicionamiento de la ceja cuando su descenso participa en la pesadez de la mirada.
Lifting malar
Reposicionamiento de los tejidos de la región superior de la mejilla.
El objetivo: una mirada natural
Rejuvenecer la región periocular no significa borrar todos los signos del paso del tiempo. El objetivo es mejorar aquellos cambios que generan cansancio o desequilibrio, preservando la expresión y las características propias de cada rostro.
En algunos pacientes puede ser suficiente un procedimiento. En otros, la combinación de diferentes técnicas permite abordar de manera más completa las estructuras que participan en el envejecimiento de la mirada.
La indicación se define después de una evaluación personalizada y de acuerdo con las características anatómicas y las expectativas de cada paciente.